viernes, 13 de abril de 2012


Belleza suculenta.

Equeveria Gibbiflora.
En apariencia, es una rosa no ortodoxa, es muy bella pero de una manera diferente, se le conoce de múltiples formas: oreja de burro, tememetla y lengua de vaca, pero su nombre científico es Echeveria gibbiflora. Es originaria del centro de México, fue clasificada por el bótanico suizo Agustin Pyrame de Candolle y fue hallada en el estado de Morelos por la expedición que se llevó a cabo de 1787 a 1803 por Sessé y Mociño.


Flor de Equeveria Gibbiflora.
Esta planta de crecimiento lento tiene la apariencia de una rosa; pues, sus hojas suculentas (carnosas), se encuentran acomodadas como tal. Su color es  verde blanquecino y rosado, esto en función de la luz que recibe. Sus flores son pequeñas de aproximadamente 2 centímetros de diámetro, tienen coloración roja con matices de amarillo y naranja en su interior, su duración es de una semana; después es polinizada por el colibrí Cynantus latirostris.

Se tiene conocimiento, gracias a los escritos sobre herbolaria mexicana del siglo XVI de Martín de la Cruz, que la oreja de burro se usaba para curar la estomatitis y actualmente se emplea para tratar la diarrea, empacho, los fuegos o hasta para quitar barros y espinillas.
Esta especie de flora que resulta bella a la vista, puede encontrarse en clima semicálido y templado, en matorrales xerófilos, bosques de encino y mixto de pino-encino.

 La equeveria forma parte de la gran biodiversidad que puedes descubrir en el Bosque de Tlalpan, ¡te esperamos!
Equeveria Gibbiflora en el Bosque de Tlalpan.

Fuente:  

Hemerografía:
¿Cómo ves?
Mensual
México D.F
Volumen: 14
Número: 159; Páginas 40
Febrero 2012



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